Una aventura mágica río abajo, entre la magia taína y los ecosistemas de la República Dominicana.
Omar, un niño dominicanyork que sueña con diseñar el mejor videojuego, es obligado por sus padres a visitar a su abuela en un remoto pueblo de la República Dominicana. Allí desata accidentalmente la poderosa magia de una antigua cueva taína que lo convierte en solenodonte y trae a la vida a Coqui, una opía (espíritu) taína.
Juntos, Omar y Coqui tendrán que detener la maldición taína que también fue liberada en la cueva y que amenaza con destruir la isla. En su camino a la capital, en busca del gran cemí de algodón, emprenderán un viaje por diferentes ecosistemas dominicanos que cambiarán su forma de entender el mundo.





















La película integra en su historia algunos de los principales desafíos ambientales de la República Dominicana, conectándolos con la cosmovisión taína, la aventura de Omar y Coquí y el conflicto entre equilibrio natural y acción humana.
La historia parte de una idea central: el mundo existe gracias al equilibrio entre la lluvia y la sequía, el día y la noche, el orden y el caos. Cuando ese equilibrio se rompe, la isla queda expuesta a una amenaza mayor.
A través del viaje, Omar y Coquí descubren cómo la basura afecta ríos, playas y ciudades. El guion muestra desechos flotando en el agua, alcantarillas tapadas, calles contaminadas y una amenaza final alimentada por basura, sargazo y agua sucia.
La historia muestra cómo ciertas actividades humanas ponen en riesgo espacios naturales y patrimoniales. La explotación cercana a la cueva amenaza con destruir un lugar sagrado vinculado a la memoria taína y al equilibrio de la isla.
La película celebra la riqueza natural de la isla a través de manglares, corales, ríos, aves, peces, tortugas, manatíes, iguanas, gavilanes, jutías y solenodontes. La fauna no funciona solo como paisaje, sino como parte activa del universo mágico de la historia.
El cuidado de los animales se presenta a través de acciones concretas. Una de las escenas más claras muestra a Omar ayudando a limpiar el camino para que una cría de tortuga pueda llegar al mar.
El agua aparece como fuente de vida, pero también como fuerza destructiva cuando se contamina o se desequilibra. La lluvia, la sequía, los ríos, los manantiales y el mar articulan el conflicto ambiental y espiritual de la película.
Una de las primeras películas animadas de República Dominicana.
Una película familiar con un target amplio y transversal.
Una historia con mensaje medioambiental y vocación educativa.
Un proyecto marca país que exalta los paisajes, ecosistemas y belleza natural de República Dominicana.
Un protagonista dominicanyork que conecta con la diáspora dominicana y el público estadounidense.
Una película bilingüe, con presencia natural del español y el inglés.
Un contenido animado con alto potencial de exportación, doblaje y distribución internacional.
Una historia inspirada en la cultura taína, la biodiversidad y el imaginario caribeño.
Una representación positiva, moderna y aspiracional de la identidad dominicana.
Una IP transmedia con potencial para videojuegos, apps, cápsulas educativas, merchandising y experiencias turísticas.
Una banda sonora inspirada en ritmos dominicanos y caribeños, con la participación de artistas de renombre.
Un proyecto con capacidad de impacto educativo nacional a través de recursos escolares y plataformas interactivas.
La película ofrece a las marcas la oportunidad de vincularse con una historia de alcance emocional, cultural y educativo, capaz de conectar con audiencias amplias a través del entretenimiento con propósito. Más que una aparición puntual, representa una forma de asociarse con un contenido con vocación de impacto, recordación y proyección a largo plazo.
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